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Por Jorge Adorno, Responsable de Control de Contratistas y de la industria de Energía en Gestión Compartida
La tercerización de servicios es hoy una práctica habitual en la mayoría de las industrias. Sin embargo, muchas empresas aún subestiman el riesgo legal y operativo que implica gestionar personal externo. Lejos de ser un proceso administrativo, el control de contratistas es una herramienta clave para proteger el negocio, asegurar la continuidad operativa y reducir la exposición a contingencias laborales. El riesgo oculto: responsabilidad solidaria y seguros La empresa contratante asume responsabilidad sobre el personal externo. Según los artículos 29, 30 y 31 de la Ley de Contrato de Trabajo, debe verificar la situación laboral del personal tercerizado vinculado al negocio. Esto implica asegurar que cada trabajador cuente con: • Registros laborales adecuados • Cobertura de ART • Seguro de vida obligatorio • Pólizas de responsabilidad civil (en caso de corresponder) Este enfoque no elimina la tercerización, pero sí protege el patrimonio de la empresa frente a posibles contingencias legales. Además, el cumplimiento en Seguridad e Higiene es indispensable, especialmente en industrias donde operar depende de ello. Cómo evitar que el control afecte la operación Uno de los principales desafíos es implementar controles sin afectar el flujo operativo. En industrias con tiempos críticos, la clave está en la anticipación: la homologación temprana de proveedores permite validar previamente el cumplimiento de requisitos laborales, seguros y registros, antes de la auditoría formal. Este proceso incluye: • Evaluación inicial del proveedor • Validación documental anticipada • Inducciones • Seguimiento continuo El resultado es un equilibrio entre control y operación, evitando fricciones innecesarias. Los 4 pilares de una gestión estratégica Para transformar el control en una herramienta estratégica, en Gestión Compartida estructuramos el servicio sobre cuatro ejes: • Monitoreo constante: seguimiento continuo de la situación laboral y de seguridad e higiene del personal tercerizado. • Control de flujo: visibilidad en tiempo real del volumen y movimiento de personal en planta. • Mapeo del riesgo económico: evaluación del impacto económico ante posibles contingencias laborales. • Gestión de Seguridad e Higiene: control riguroso del cumplimiento normativo en materia de prevención. Tecnología y valor humano: una combinación necesaria Si bien el mercado avanza hacia la automatización, la tecnología por sí sola no alcanza. El verdadero diferencial está en el acompañamiento: la interpretación de la información, la comunicación con proveedores y la concientización sobre el riesgo. Porque detrás de cada documento auditado, hay una decisión preventiva. Una decisión que impacta en el negocio La rentabilidad y la continuidad operativa están directamente vinculadas a la gestión preventiva del riesgo laboral. Profesionalizar el control de contratistas no implica limitar la tercerización, sino hacerla más segura, más eficiente y más estratégica. Una gestión adecuada permite: • Reducir la improvisación • Anticipar riesgos • Tomar decisiones informadas • Proteger el negocio Si el control de contratistas forma parte de tu operación, revisar cómo se está gestionando hoy es un primer paso clave. En Gestión Compartida acompañamos a las empresas en el diseño de modelos de control adaptados a su realidad operativa, combinando trazabilidad, cumplimiento y eficiencia. Te invitamos a contactarnos para analizar tu caso y evaluar el nivel de riesgo actual.
